¿Qué hacemos con los restos después de una gran comida familiar? Estas Croquetas de pechuga de pollo asado son la respuesta definitiva para aprovechar las sobras de fiestas o del domingo. En la cocina española, el aprovechamiento es un arte, y no hay nada más reconfortante que transformar un poco de carne en un bocado gourmet.
Contenido del artículo
Variedades infinitas de Croquetas
Me sorprendió mucho la primera vez que escuché hablar de la «Croqueta de ropa vieja», pero es que las posibilidades son infinitas. Ya sea que uses restos de cocido o pechuga grill, la base siempre es una buena bechamel. Sin embargo, para elevar este plato de una simple receta de sobras a una experiencia gourmet, el secreto reside en los matices de su relleno.
En esta ocasión, nuestras Croquetas de pechuga de pollo asado llevan un ingrediente que las hace extra cremosas: el queso mascarpone. Este toque lácteo se complementa a la perfección con la cebolla caramelizada, que es otro punto clave para aportar ese dulzor sutil que equilibra el sabor de la carne asada.
Receta completa paso a paso

Croquetas de pechuga de pollo asado
Ingredientes
Method
- Preparar la cebolla caramelizada: Pela y pica la cebolla en cubos pequeños. Calienta una sartén amplia con un chorrito de aceite de oliva. Cocina la cebolla a fuego medio-bajo durante 12–15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté muy blanda y ligeramente dorada. No tengas prisa: cuanto más lenta la cocción, más dulce y sabrosa quedará.
- Hacer el roux (base de la bechamel): Añade los 60 g de harina directamente sobre la cebolla caramelizada. Mezcla bien y cocina 2–3 minutos para que la harina pierda el sabor a crudo. Debe quedar una pasta espesa y uniforme.
- Incorporar la leche poco a poco, añade un primer chorrito de leche (unos 100 ml) y remueve con energía. Cuando la mezcla la absorba, añade otro chorrito. Repite este proceso hasta llegar a unos 700 ml de leche. Es normal que al principio parezca que no se integra: sigue mezclando y verás cómo se vuelve cremosa.
- Ajustar la textura de la masa: Cocina la mezcla 5–7 minutos más, removiendo constantemente. La masa estará lista cuando se despegue de las paredes de la sartén y caiga lentamente de la espátula. Si quedan grumos, tritura con batidora de brazo para una textura sedosa.
- Añadir el sabor: Retira la sartén del fuego. Incorpora el mascarpone, las especias (sal, pimienta, nuez moscada, canela y un toque de cilantro en grano) todos bien molidos y la carne de pollo picada en taquitos pequeños. Mezcla bien hasta que todo quede integrado.
- Reposo de la masa: Pasa la masa a una fuente y cúbrela con film transparente tocando la superficie para evitar que se forme costra. Enfría en la nevera al menos 4 horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche.
- Formar las croquetas: Con dos cucharas o con las manos ligeramente engrasadas, forma porciones del tamaño que prefieras. Puedes hacerlas redondas o alargadas.
- Empanar correctamente: Pasa cada croqueta por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado. Presiona ligeramente para que el empanado quede bien adherido.
- Fritura perfecta: Calienta abundante aceite en una sartén o cazo. Cuando esté bien caliente (pero sin humear), fríe las croquetas en tandas pequeñas. Dorarlas por todos los lados y colócalas sobre papel absorbente.
Notas
💡 Consejos útiles – Croquetas de pechuga de pollo asado – perfectas
- Cantidad de leche orientativa: Para 60 g de harina, utiliza unos 700 ml de leche. Esta proporción da una masa cremosa y manejable, perfecta cuando la receta incluye mascarpone y cebolla caramelizada.
- Ajusta la textura: Si la masa queda demasiado espesa, añade un chorrito más de leche. Si queda muy blanda, déjala reducir unos minutos más al fuego.
- La prueba de la espátula: La masa está en su punto cuando se despega de las paredes de la sartén y cae lentamente sin ser líquida.
- Roux bien cocinado: Fríe la harina hasta que esté ligeramente dorada para evitar el sabor a crudo y conseguir una bechamel más sabrosa.
- Leche poco a poco: Añádela en tandas pequeñas para evitar grumos y lograr una textura sedosa. Si aparecen grumos, tritura la masa con batidora de brazo: es un truco profesional infalible.
- Reposo imprescindible: Enfría la masa varias horas o, mejor aún, toda la noche. Así se compacta y es mucho más fácil de formar.
- Empanado gourmet: Para un acabado moderno y crujiente, sustituye el pan rallado industrial por pan rallado casero, panko, kikos molidos o pan negro. Cada uno aporta una textura y un carácter distinto.
- Fritura perfecta: Fríe en aceite bien caliente y en tandas pequeñas. Así quedan doradas por fuera y cremosas por dentro sin romperse.
- Nota final del chef: Si quieres que estas croquetas sean un auténtico éxito gourmet, apuesta por un empanado especial (panko, kikos o pan negro). El contraste entre la cremosidad del interior y el crujido del exterior marca la diferencia.
Utensilios recomendados para Croquetas de pollo
*Como afiliada de Amazon gano con las compras que cumplan los requisitos, sin coste adicional para ti.
Recetas de aprovechamiento con pechuga de pollo
Berenjena rellena de pechuga de pollo
Berenjenas rellenas de pechuga de pollo al horno, receta mediterránea ligera y nutritiva con verduras frescas y toque casero.
Dürüm de Pechuga de Pollo con Verduras y Salsa Blanca
Durum o kebab casero, un plato ligero y bajo en calorías, ideal para aprovechar carne asada sobrante de forma deliciosa.
Pechuga de pollo al limón
Pechuga de pollo al limón con patatas cocidas y salsa casera. Aprende cómo preparar este plato ligero, sabroso y perfecto para cualquier día de la semana.
TORTILLA FRANCESA CON POLLO
Tortilla francesa con pechuga de pollo cocida a la perfección, rellena con dados de pollo, pimiento rojo y cebolla caramelizada.