Ingredientes
Equipo
Method
Preparación
🍋 Masa quebrada
- Mezcla primero la mantequilla fría con la harina y el azúcar hasta obtener una textura arenosa. Añade el huevo, la yema, la sal y la ralladura de limón. Amasa lo justo, sin trabajar en exceso.
- Extiende la masa entre dos hojas de papel vegetal hasta un grosor de 3–4 mm. Refrigera al menos 1 hora. Forra el molde y las tartaletas, congela unos minutos y precalienta el horno a 150 °C con ventilador.
- Hornea:
- Tarta grande: 20–25 minutos
- Tartaletas: 10–12 minutos
- Hasta que estén ligeramente doradas. Deja enfriar y desmolda.
🍋 Crema de limón
- Coloca un bol en el congelador (para enfriar la crema al final). Hidrata la gelatina en agua fría.
- En un cazo, mezcla huevos, yemas, azúcar y zumo de limón. Cocina a fuego muy suave, sin hervir, removiendo constantemente hasta alcanzar 83 °C.
- Vierte la crema en el bol frío, añade la gelatina bien escurrida y mezcla. Cuando la crema baje a 60 °C, incorpora la mantequilla poco a poco, mezclando o emulsionando con batidora de mano.
- Rellena las bases y refrigera hasta que la crema esté firme.
🍋 Merengue italiano
- Cuece el azúcar y el agua hasta 120–121 °C. Cuando el almíbar llegue a 105 °C, comienza a montar las claras con el azúcar glas y el zumo de limón.
- Vierte el almíbar caliente en hilo sobre las claras sin dejar de batir. Sigue batiendo hasta que el merengue esté frío, firme y brillante.
- Decora con manga pastelera y dora ligeramente con soplete.
Notas
Para obtener el mejor resultado, utiliza limones frescos de temporada, preferiblemente sin tratar, ya que la ralladura es clave en el aroma final de la tarta. Es importante respetar las temperaturas indicadas en la crema de limón y en el almíbar del merengue italiano para garantizar una textura lisa, estable y segura.
La masa quebrada debe trabajarse lo justo para que quede crujiente y friable, evitando desarrollar el gluten. Si no dispones de moldes microperforados, puedes pinchar ligeramente la base con un tenedor antes del horneado.
Esta tarta de limón puede prepararse con antelación: la base y la crema se conservan perfectamente en frío hasta 48 horas. El merengue italiano es más recomendable elaborarlo y quemarlo justo antes de servir, para mantener su volumen, brillo y contraste de texturas.
Una receta de inspiración italiana adaptada a la repostería casera española, ideal para lucir el equilibrio entre acidez, cremosidad y ligereza en un postre elegante y fresco.
